ACTO EN CURA BROCHERO, SÁBADO 23 OCTUBRE 2010

domingo, 12 de noviembre de 2023

38 FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE MAR DEL PLATA, GANADORES 2023

 

PREMIOS OFICIALES 38° FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE MAR DEL PLATA

COMPETENCIA INTERNACIONAL

Premio Astor Piazzolla al Mejor Largometraje

Kinra de Marco Panatonic

Premio Astor Piazzolla Especial del Jurado

Partió de mí un barco llevándome de Cecilia Kang

Premio Astor Piazzolla a la Mejor Dirección

Laura Basombrío por Las almas

Premio Astor Piazzolla a la Mejor Interpretación

Sara Summa en Arthur & Diana

Premio Astor Piazzolla al Mejor Guion

Shane Atkinson por LaRoy

Premio del público

Partió de mí un barco llevándome de Cecilia Kang

COMPETENCIA LATINOAMERICANA

Premio Astor Piazzolla al Mejor Largometraje

Otro sol de Francisco Rodríguez Teare

Mención Especial

O dia que te conheci de André Novais Oliveira

 

Premio Astor Piazzolla al Mejor Cortometraje

La noche del minotauro de Juliana Zuluaga Montoya

 

Mención Especial

Nueva esperanza de Carlos Rentería

COMPETENCIA ARGENTINA

Premio Astor Piazzolla al Mejor Largometraje

Adentro mío estoy bailando de Leandro Koch y Paloma Schachmann

Premio José Martínez Suárez a la Mejor Dirección

Romina Tamburello y Federico Actis por Vera y el placer de los otros

Premio Astor Piazzolla al Mejor Cortometraje

Especies de compañía de Juan Renau

Mención Especial

Corrientes mercuriales de Carolina Fusilier

Mención Especial

La necesidad de un testigo de Mariana Sanguinetti y Renzo Cozza

COMPETENCIA ESTADOS ALTERADOS

Premio Astor Piazzolla a Mejor Película

Malqueridas de Tana Gilbert

Mención Especial

Orlando, ma biographie politique de Paul B. Preciad

Mención Especial

Mast-del de Maryam Tafakory

Justificación del Jurado:

“Por dar voz a la desesperación cotidiana por la que pasan las personas más peligrosas en Irán: mujeres que desean”.

COMPETENCIA EN TRÁNSITO / WORK IN PROGRESS

Premio Astor Piazzolla al Mejor Proyecto

Todo documento de civilización de Tatiana Mazú González

PREMIOS OTORGADOS POR PATROCINADORES

COMPETENCIA INTERNACIONAL

Premio Sendfiles a la Mejor Película

Kinra de Marco Panatonic

COMPETENCIA LATINOAMERICANA

Premio Banco Nación, Alta Definición Argentina y Sendfiles a la Mejor Película

Otro sol de Francisco Rodríguez Teare

COMPETENCIA ARGENTINA DE LARGOMETRAJES

Premio Banco Nación, Lahaye Media, Pomeranec Música & Sonido y Sendfiles al Mejor Largometraje Argentino

Adentro mío estoy bailando de Leandro Koch y Paloma Schachmann

COMPETENCIA ARGENTINA DE CORTOMETRAJES

Premio Banco Nación, Lahaye Media y Pomeranec Música & Sonido al Mejor Cortometraje Argentino

Especies de compañía de Juan Renau

COMPETENCIA ESTADOS ALTERADOS

Premio MUBI y Sendfiles a la Mejor Película

Malqueridas de Tana Gilbert

COMPETENCIA EN TRÁNSITO / WORK IN PROGRESS

Premio Banco Nación, Cinecolor y Cono del Silencio al Mejor Proyecto EN TRÁNSITO

Todo documento de civilización de Tatiana Mazú González

lunes, 6 de noviembre de 2023

DESPUÉS DEL ENSAYO, CON OSMAR NÚÑEZ, EN EL TEATRO PICADERO


DESPUÉS DEL ENSAYO

De Ingmar Bergman. Con Osmar Nuñez, Vaneza González y Silvina Sabaer. Escenografía de Diego Sillano, Vestuario de Daniela Dearti, Iluminación de Horacio Efron, Asistencia de Luna Pérez Lening, Fotografía de Nacho Lunadei, Diseño gráfico de Diego Heras, Producción de Rapoport-Judkovsky. Dirección de Daniel Fanego.

Ingmar Bergman de regreso… A través de “Después del ensayo”, obra que escribiera en 1980, centra la acción en un director teatral entrado en años que enfrenta a dos actrices: la joven, que intenta atraparlo en sus redes amorosas y la mayor, amor del pasado que lo desea y hostiga.

Nada más bergmaniano que los diálogos de esta obra cuyo protagonista es Osmar Núñez (Vogler) un actor que conmueve por su estatura escénica, el timbre de su voz y su medio tono, al que quiebra en momentos puntuales. La joven actriz es Silvina Sabater (Ana) mientras que el amor otoñal está encarnado por Vanesa González (Raquel, madre de Ana).

Tal como el título lo indica, “Ana” regresa al teatro luego del ensayo para buscar su reloj, encarando al añoso Vogler que quiere descansar. Más tarde lo hará “Raquel”, madre de Ana, antiguo amor del director. Se produce una verdadera clase de actuación entre las necesidades que el director le expresa a la joven actriz con los intereses de ésta, así como la decadente Raquel reaparece de manera intempestiva con inquietudes alejadas de la escena, en una secuencia de fuerte erotismo. El director se resiste frente a ambas mujeres apelando a su edad y en los deseos desvanecidos por el tiempo aunque esté pronto a caer en las redes de Ana.

Sin lugar a dudas, esta obra es una autobiografía declarada de Ingmar Bergman: varias actrices que trabajaron con él fueron sus amantes o esposas. Fue explícita esta necesidad de Bergman de consubstanciarse con el cuerpo y alma de sus actrices.

Como importa el texto a través de la relación entre los tres personajes, la puesta de Daniel Fanego apuntó a la utilización de un espacio escénico con pocos elementos, esbozo de futura escenografía, que no distrae de lo sustancial.

Conmueve Vogler en sus excusas apelando a su edad, atrincherado en su intelecto, así como Ana se desdibuja en una aniñada y perseverante mujercita mientras que Raquel tiene el descaro del a todo o nada. Es una obra que regala una emoción distinta, empoderada en la presencia escénica de un actor de mil matices, subyugante, como Osmar Núñez. Imperdible.

Elsa Bragato

domingo, 29 de octubre de 2023

"LARGO VIAJE DE UN DÍA HACIA LA NOCHE", DE O NEILL, EN EL TEATRO GRAL SAN MARTÍN - CRÍTICA

 

LARGO VIAJE DE UN DÍA HACIA LA NOCHE

DE EUGENE O NEILL, TRADUCCIÓN DE LEÓN MIRLAS

Ver en escena a Selva Alemán y Arturo Puig es un enorme atractivo. Y si es con un texto de un notable dramaturgo, mejor aún. En este caso, se trata de “Largo viaje de un día hacia la noche”, considerada la obra cumbre de O’Neill. Estrenada tres años después de su muerte, en 1956.

La cita fue en la Sala Casacuberta del teatro General San Martín, que resulta imponente. La puesta tiene escenografía y vestuario de Graciela Galán, iluminación de Jorge Pastorino, música y diseño sonoro de Carmen Baliero, bajo dirección de Luciano Suardi. Acompañan a la pareja protagónica los actores Diego Gentile, Lautaro Delgado Tymruk y Julia Gárriz.

O”Neill fue un gran retratista de la sociedad norteamericana, considerado padre del teatro moderno. A él se le suman nombres como Arthur Miller y “La muerte de un viajante” y “El zoo de cristal” de Tennesse Williams.

El drama acosa a James Taylor (Arturo Puig) y su mujer Mary (Selva Alemán). Ella regresa de una internación por drogadicción, mientras su marido acumula dinero y borracheras, luego de ser un famoso actor de un solo personaje. Los hijos, ya adultos, heredaron sus afecciones: el mayor, James, es actor, mujeriego y alcohólico. El menor, Edmund (Tymrock), padece una enfermedad grave.

Entre reproches, aceptaciones, discusiones, transcurre ese largo día para una familia que intentó serlo y que nunca lo logró.  Cuatro momentos del día los reúnen, con encuentros sustanciosos para el público: la relación del matrimonio que pasa del furioso enojo al tierno abrazo y beso, la discusión entre James Jr y su padre por la tacañería de éste, el ríspido enfrentamiento entre los hermanos.

Se destacan las escenas en las que interviene Arturo Puig, impecable, con gran fuerza dramática bien dosificada. Hay que lamentar que muchos parlamentos de Selva Alemán, extremadamante exquisita, se pierdan en el inmenso escenario cuando da espaldas al público, mientras que la mucama -a cargo de Julia Gárriz- quiebra el ambiente denso con entradas rápidas que ponen un toque de gracia. En cuanto a uno de los logros dramáticos de la puesta, el enfrentamiento de los dos hermanos es una de las dos escenas más profundas donde las verdades están dichas sin vueltas (la otra es el encuentro a solas entre James y Mary, que culmina con un beso).

Respecto a los aspectos técnicos, el trabajo de musicalización es perfecto así como el de iluminación y vestuario. En cuanto a la escenografía, tiene una muy buena utilización de los espacios con utilería de calidad. Sin embargo, esa belleza visual no resulta acertada cuando transcurre la obra: el espacio es demasiado amplio y da la sensación de que los actores están en medio de un “bosque” rodeado de espectadores. La cuestión reside en la ubicación del vistoso decorado del fondo (los ventanales): varios metros más adelante, hubiesen acercado al público logrando intimidad, que es lo que falta. No obstante, nada quita el enorme placer de ver a Puig y Alemán nuevamente juntos en un escenario acompañados de un muy eficaz elenco. Los vítores y aplausos del público de pie son la mejor respuesta al trabajo de grandes artistas.

Elsa Bragato